Un proyecto de un emprendedor de la USAL aspira a robotizar la agricultura

Un proyecto de un emprendedor de la USAL aspira a robotizar la agricultura

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Un estudiante de la Universidad de Salamanca desarrolla un robot que puede optimizar las tareas agrícolas y es premiado con un viaje a Sillicon Valley

JPA/DICYT Un estudiante de la Universidad de Salamanca ha unido sus dos pasiones, la agricultura y la robótica, en un prometedor proyecto que aspira a revolucionar el sector primario gracias a la más avanzada tecnología. José Abel Bote Paniagua, alumno de grado de Ingeniería Agrícola y fundador de la empresa Agrosmart Solutions, ha sido premiado hoy por el centro YUZZ de la Universidad de Salamanca y el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), dentro del evento Startup Olé, con un viaje a Silicon Valley y en pocas semanas se trasladará también a Israel en busca de socios tecnológicos y capital para desarrollar un robot que se encargue de algunas tareas del campo consiguiendo una agricultura más barata y sostenible.

 

“Hace años que la robótica se está imponiendo en el sector industrial y yo decidí llevar esa tecnología al sector agrario. He comenzado con un pequeño ‘pre-prototipo’ de un robot autónomo terrestre que se mueve por sí solo en explotaciones agrarias”, explica en declaraciones a DiCYT.

 

El ingenio funciona de forma autónoma, sin necesidad de que nadie lo controle, y además incluye dos tecnologías clave: la visión artificial y la inteligencia artificial. El sistema podría detectar las malas hierbas y aplicar herbicida “hierba por hierba”, consiguiendo unos ahorros de hasta un 62% en este producto.

 

Además, “podemos aplicar fertilizantes y fitosanitarios utilizando el mismo sistema, localizando planta por planta” gracias al desarrollo de algoritmos de visión multiespectral con la cámara que lleva el dispositivo.

 

“Estamos llevando la agricultura de precisión al máximo exponente y automatizando los procesos”, comenta José Abel Bote. Lo más importante es que este sistema permite ajustar las cantidades exactas de producto que se necesitan. “Queremos conseguir un producto que para el agricultor sea rentable, ya que los precios bajan y los profesionales del campo tiene que competir en costes”, agrega.

 

Con el futuro robot, el resultado sería de la misma calidad pero empleando menos insumos agrícolas, con lo cual, se liberarían menos productos contaminantes en el medio ambiente y se lograría una agricultura más sostenible. El prototipo está enfocado a cultivos intensivos como olivos, frutales y viñedo, y su creador estima que sería rentable en explotaciones superiores a las 20 hectáreas.

Dos millones de euros y tres años para hacerlo realidad
La idea surgió de su proyecto fin de grado en la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales. “Soy un apasionado de la robótica”, asegura. Ahora sus objetivos son ambiciosos: si el proyecto logra una financiación de dos millones de euros, “en tres años tendríamos el dispositivo funcionando en campo”, asegura.

 

Para ello, el viaje a Silicon Valley, la famosa área de California donde tienen su sede grandes empresas tecnológicas y donde buscan su hueco emprendedores de base tecnológica, puede permitirle hacer valiosos contactos. “Busco que me transfieran sus conocimientos y vivencias personales, diferentes puntos de vista y opiniones. Lo más importante es aprender y trabajar en equipo”, señala.
Hasta ahora, Agrosmart Solutions ya ha contado con una ayuda de 50.000 euros con la que José Abel Bote está desarrollando el primer prototipo. Además, mediados de octubre tiene previsto viajar a Israel a buscar inversores y socios tecnológicos.

http://saladeprensa.usal.es/webusal/node/53925

 

 

 

 

 

 

 

LA EXPERIENCIA DE CRUZAR UN LÍMITE: En el itinerario emprendedor

                 LA EXPERIENCIA DE CRUZAR UN  LÍMITE: En el itinerario emprendedorcarrion

En el itinerario emprendedor, el equipaje clave es el acervo competencial  del que lo acomete, del que inicia el movimiento de cambio, el viaje del que metafóricamente hablamos, si percibimos el proceso como un movimiento, (viaje) desencadenante de nuevas opciones. (El emprendedor es un agente desestabilizador dado que desarticula combinaciones del modo de producción prevaleciente, y formula predicciones que resultan de la aplicación de nuevos recursos habilidades y forma. Joseph Schumpeter) sea dentro de una organización ya creada o creando una empresa nueva; sea en solitario o como protagonista del Rol Directivo de una organización,  la innovación el cambio y la asunción de riesgos deberán estar siempre presentes.

Se desencadena y plantea así,  para el emprendedor, un reto de gestión particularmente fascinante y estratégico no sólo para la economía general de la organización, sino “per se”  cómo  actuante abocado a la plena expansión de su talento que ha de mostrar en diferentes escenarios y tiempos  su capacidad  de desarrollar  e implementar sus conocimientos habilidades y destrezas como movimiento necesarios y previos a  alimentar el futuro del nuevo proyecto o el del cambio en la preexistente.

Mi visión de los procesos del Emprendedor así como el rol de gestión o directivo, se plasma alrededor de la experiencia primaria de “cruzar un límite” (personal-profesional, cognitivo-ontológico, individual-grupal) y ha de visualizarse más bien como viaje de descubrimiento antes que de conocimiento-, evitando así las respuestas fáciles y encapsuladas que solo crean falsas seguridades y cristalizan más que movilizar, sin conseguir acercarse a la complejidad de la experiencia humana y empresarial. Quizás sea oportuno, perfilar un perímetro general del contexto y escenario donde acontece el ser  emprendedor o directivo hoy en día.

El sociólogo francés Edgar Morin definió al “hombre complexus” nos dice algo aparentemente obvio para toda persona pensante: somos criaturas y también sensibles, emocionales, neuróticas, y  creativas al mismo tiempo que racionales. Si el modo tradicional de pensamiento divide el campo del conocimiento en disciplinas atrincheradas y dogmáticas, el pensamiento complejo es un modo de entretejer estos campos en una síntesis superior. Afirma  Morin: “vivimos bajo el imperio de las ideas racionalizadoras, que no consiguen darse cuenta de lo que sucede y privilegian los sistemas cerrados, coherentes y consistentes. La ciencia económica contemporánea -formalizada y matemática- es un magnífico ejemplo de racionalización. Está completamente cerrada, no consigue percibir las pasiones, la vida, la carne de los seres humanos. Por eso es incapaz de hacer previsiones cundo surgen acontecimientos inesperados.” Por tanto  la ironía y la grandeza están en que son esas “criaturas”  la clave  que posibilita esta diferenciación y sus competencias y destrezas las que posibilitan la capacidad de anticipación, reacción y cambios de paradigma ante escenarios inesperados.

Cualquier análisis pues  ha de detenerse  en la consideración de la persona  como  principal protagonista de la innovación, del cambio y  como el actuante protagonista y desencadenante de  una red de relaciones sociales e individuales en equilibrio dinámico; a saber: emociones, resistencias, mecanismos de defensa, filias-fobias, que se convierten consciente o inconscientemente en hábitos y actitudes concretas. Es lo que definimos “el viaje hacia dentro” ,  en el , el acervo competencial es  crítico, no sólo por el movimiento de energía que desencadenan hacia fuera sino por algo más fuerte aún y que afecta tanto a su ciclo o campana de Gauss como al de  proyecto emprendedor, y es la capacidad de gestionar su propio proceso interno de desarrollo con lo que ello conlleva de autoconocimiento,  capacidad continua de innovación y generación de ideas, capacidad de toma de decisiones , resolución de problemas , resiliencia , y capacidad de trabajar con otros a la vez que capacidad de influir en ellos, capacidad analítica y de flexibilidad y cambio de rumbo en base a la lectura de resultados y en definitiva capacidad permanente de tomar las riendas de su propia vida, a la vez que capacidad de convivir y crecer con la incertidumbre y el riesgo, sin que ello vaya en detrimento de su autocontrol ni de su autoeficacia ni su seguridad en sí mismo; y todo ello dentro de un marco ético en el que la meta es ser un agente de cambio que crea y comparte valor.

… “una vela que…no sólo alumbra a su alrededor, sino a sí misma” (Osho).

Aprendiendo a explorar y retar Territorio, Tarea y Límites:

El emprendedor  tiene como máxima competencia Integrar el conjunto de conocimientos, actitudes, habilidades en un “crisol técnico-emocional” como fuente de inteligencia y bien-estar que se explicite en innovación  profesionalidad y trabajo bien hecho, acrecentando su propia confianza y seguridad en el ejercicio de su tarea primaria y en la capacidad de hacer aflorar, valorar y desplegar sus recursos, sobre todo en términos de dinamismo psíquico. La energía que le ha de acompañar para convertirse en agente del cambio o  en propulsor de cambios. Lo cual se puede asimilar, como ya argumentado, con la experiencia primaria de cruzar un límite, una línea fronteriza y empezar a explorar una tierra en buena medida incógnita; se define así ese viaje experiencial de descubrimiento, análisis y desarrollo de un nuevo orden generativo (Yo, el Otro y el Contexto) que ha de cristalizarse en nuevas  actitudes, saberes y competencias que estructuran desde “adentro” el talento emprendedor, su expansión y  su concreción estratégica y operativa. Sea como intraemprendedor  aportando talento a una organización de la que no es dueño, sea como empresario, que, además de los mencionados procesos, ha asumido los riesgos económicos consustanciales a la creación de una empresa nueva.

En este sentido, es preciso definir la narración y el sentido de las palabras, un nuevo diccionario del uso que permita describir y por consiguiente “ver” (vemos lo que describimos, no al revés) y aprehender el “nuevo mundo”.

“El lenguaje es la casa del hombre”.  Holderlin

Ahora bien, la posibilidad que acontezca la nueva narración se plasma alrededor de una danza generativa que es a la vez meta y el modus operandi de todo el proceso .Esta danza generativa se debe  articular alrededor de cinco verbos clave que permitan el proceso constitutivo de la nueva narración.  A saber:

Pensar, Emprender, Liderar (en el sentido del ejercicio del Poder y de la Autoridad), Contener y Desarrollar.

El movimientos de estos cinco verbos (o fases del proceso) ha de entenderse como  diacrónico, con la excepción del Contener que es un movimiento sincrónico a los otros cuatro, permeando y alimentando y entrelazando entre sí todos los pases de esta danza generativa.                                                                 

    LA DANZA GENERATIVA.

“Si cerráis la puerta a todos los errores también la verdad se quedará fuera Erich Fromm

PENSAR: (del latín pensare, pesar con primor)

La palabra pensar en un proceso emprendedor y en cualquier  adentramiento a la ruptura habitual del término nos tiene que llevar por nuevos  cauces de significados, valores y deseos: las indispensables brújulas que indican el norte del desarrollo y de la innovación. Por consiguiente, pensar (inicialmente sobre todo el pensar-se a uno mismo) conlleva una ruptura de los paradigmas-normas tradicionales que acompañan al directivo o empresario convencional en el ejercicio de su trabajo (y de la imagen cristalizada de uno mismo. Eso es: pensar significa retar lo conocido, las lentes opacas y las falsas seguridades que nos aprisionan e impiden evolucionar y atreverse a pensar lo no pensado, aprender a formular nuevas preguntas generando nuevas y más fecundas visiones con un renovado dinamismo y plasticidad psíquica. ). Se genera así un “nivel de crisis homeopática” que anima a ser protagonistas curiosos del aprendizaje, aprendiendo a cuestionarse el “status quo”, pensando (dejando de tener simples pensamientos) y creando visión, innovación, y por ende: cambio.

 

EMPRENDER: (del latín in-prendere, coger en, dentro)

El segundo “topos” a argumentar es un verbo que pobremente se confunde  y acaba supeditado a adjetivo-sustantivo, emprendedor , como aquel que inicia una empresa, cuando su significado es mucho más amplio y refiere a  una actitud vital y ha de  explicitarse en una visión holística de la vida de una persona y de un profesional. Estamos por fin dando un nuevo significado al termino emprender ,.  Implica la puesta en acción de una serie de aptitudes, habilidades destrezas que podemos considerar consustanciales a la acción emprendedora contiene el movimiento  entre lo que “representan dos funciones vitales inseparables y complementarias: la sintonía, o sea la participación en el mundo que nos rodea; y la focalidad, o sea la concentración constructiva, requiere la puesta en juego de habilidades y capacidades que son aprendibles y por tanto enseñables o educables. A través de la Educación Emprendedora.

Por ello, la educación emprendedora debe estar presente en todas las etapas de desarrollo de la persona y podríamos definir como deseables en ella los siguientes atributos clave.

  • La educación emprendedora es una senda que debe  abarcar el aprender y reaprender de forma constante en todos los ámbitos de la vida
  • La educación emprendedora se compone de habilidades y por lo tanto es educable.
  • Se enfoca a la consecución del logro participando de las habilidades ejecutivas
  • Genera un aumento de las posibilidades y reinvención permanente.
  • Se adapta al individuo a la persona, desarrollando el talento individual, las inteligencias múltiples y la identidad personal.
  • Es un proceso de aprendizaje vivencial (aprender haciendo), y reflexivo, meta cognitivo.
  • Desarrolla la pertenencia al equipo desde una actitud flexible y adaptativa.
  • Se asienta en valores éticos y sociales.
  • Las competencias emprendedoras tienen una mezcla de vivencias que exigen educación formal y no formal de la mano de la experiencia, ya que el proceso emprendedor enfrenta y confronta a la persona permanentemente con situaciones desconocidas.

 LIDERAR: (Del inglés to lead, guiar, pero es preferible hablar de ejercicio del poder y de la autoridad .El poder se deriva de la jerarquía formal, la autoridad de una jerarquía moral).

Se habla mucho de un argumento tan controvertido como el liderazgo justo porque no disponemos de ejemplos coherentes, paradigmáticos. De ahí  la confusión: palabras como prestigio (social) y  poder se convierten en la esencia del liderazgo en lugar de ser consideradas apéndices, muy periféricos del  concepto mismo de liderazgo. Entonces, ¿cuáles son los trazos distintivos del ejercicio del poder y de la autoridad? .El verdadero líder en ejercicio de su poder y autoridad es una persona que sabe construir historias y sabe hilvanar su narración. Es una persona capaz de crear dosis de caos homeopático en todo contexto como acto creativo (obviando a la falsa seguridad del control), que abre puertas en lugar de cerrarlas. Su mirada no es neutra, incolora: viceversa, promueve la diversidad y explora continuamente límites y policromías, percibe los matices y los paladea. En este sentido sabe ser “excesivo”, “abundante”: disfruta con los espacios abiertos (mentales antes que físicos) como acto liberatorio que hace añicos de hábitos y comportamientos, incrustaciones y conformismos obsoletos. Estrella los dogmatismos de la “vieja historia” (“es que siempre lo hemos hecho así y las cosas siempre salen…”). Y en nuestro proceso esto significa aprender a ejercer la función directiva con respecto a ideas y personas a partir de la capacidad de pensar y emprender. que advierte intensamente la precariedad de las cosas y al mismo tiempo sabe trasmitir un proyecto, una emoción, un sentimiento, una visión del mundo y lo compagina con la gestión del día a día. De ahí se les atribuye la capacidad de influir y de transformar en positivo.

 

CONTENER: (del latín cum-tenere, tener-mantener junto)

Con este concepto nos referimos a unas de las competencias clave asociada a todo viaje de descubrimiento y por ende, a un ejercicio profesional tanto de  la acción emprendedora como de la función directiva. Toda tarea compleja entraña un riesgo (“¿me merece la pena intentarlo, conseguiré hacerlo?”) y este riesgo a su vez desata una cantidad de ansiedad que si no encuentra una razonable estructura de contención (como capacidad de dialogo “con los lobos”, elaboración y trasformación del bloqueo emocional en deseo y energía) acaba asentando procesos disfuncionales con las lógicas consecuencia de baja calidad y energía. Aún más cuando la nueva tarea primaria encomendada obliga a moverse en un territorio que genera más bien inquietudes, dudas y dilemas y conlleva el confrontarse en un dialogo trasparente con uno mismo, dialogo necesariamente crítico. Ahora bien, la ausencia de contención inevitablemente inhibe el viaje; entonces, apelamos a las viejas y ya falsas seguridades (y en este modo la experiencia se convierte en una forma de prejuicio), nuestra experiencia se deshilacha y acaba teniendo la formas y contenidos compulsivos, de frenesí de tarea; aflora un lenguaje que encamina hacia una rápida retirada con respecto al movimiento innovador y nos lleva a volcarnos sobre la tarea  que podamos alcanzar con seguridad, aunque conlleve pobres  resultados, pobres resultados que abocan irremediablemente a acortar el ciclo temporal de la idea, haciendo que la mayoría de los movimientos emprendedores fenezcan en ciclos de uno a tres años. Esta cualidad contenida en el término, ha de estar presente siempre entre los rasgos principales de las personas o individuos emprendedores.

Individuos que puedan sumergirse en este movimiento alimentándolo y contribuyendo a un fluir creciente y expansivo que defina perímetros más abiertos y ambiciosos ( ambitus)  esto conlleva un compromiso real y efectivo con el desarrollo de programas reales y aplicables que instalen la cultura emprendedora en la persona desde las etapas de la vida escolar.

Esto es lo que propugno y trabajo desde mi experiencia y mi reto profesional con la propuesta EMCE , Escuelas Municipales de Cultura Emprendedora que fundamente y que en síntesis contiene propuestas aplicables para desarrollar un itinerario formativo de Cultura Emprendedora desde los primeros ciclos del sistema educativo, desde una concepción amplia de  educación emprendedora, más allá mucho más allá de la concepción limitante de los contenidos en cultura emprendedora se inscriben en un perímetro de las fases de un plan de negocio en la mayoría de los manuales y que abarque y entrene como aspectos imprescindibles y entrenables : las competencias emprendedoras, pues  así y sólo así podremos afrontar los retos de un escenario cambiante que requiere de otras fortalezas y competencias de una ruptura de paradigmas.: Alumnado emprendedor hoy, ciudadanía emprendedora mañana.

 Maria Celia Carrión Fuentes.

 

85 profesores y alumnos de Castilla y León muestran cómo aprender a ser emprendedores a través de proyectos innovadores realizados en la escuela

85 profesores y alumnos de Castilla y León muestran cómo aprender a ser emprendedores a través de proyectos innovadores realizados en la escuela

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En la Jornada de Buenas Prácticas Aprender a Emprender, organizada por la Fundación Princesa de Girona (FPdGi), en colaboración con la Fundación Trilema y la Junta de Castilla y León

  • Un proyecto que incluye folletos turísticos y el diseño de etiquetas para vinos de Ribera del Duero, una radio escolar o un museo en los pasillos del colegio sobre el Imperio Romano son algunas de las experiencias de éxito que se han presentado

 

valladolid3b85 profesores y alumnos de Castilla y León se han reunido hoy en Valladolid para poner en común los proyectos de emprendimiento ético-social realizados en el aula que les han ayudado a aprender a ser emprendedores en su futura vida profesional y personal. La Fundación Princesa de Girona (FPdGi), en colaboración con la Fundación Trilema y con el apoyo de la Junta de Castilla y León, ha organizado esta Jornada de Buenas Prácticas sobre educación emprendedora, como parte de la segunda edición del programa ‘Aprender a Emprender: Cómo educar el talento emprendedor 2015′. http://competenciaemprendedora.org/85-profesores-y-alumnos-de-castilla-y-leon-muestran-como-aprender-a-ser-emprendedores-a-traves-de-proyectos-innovadores-realizados-en-la-escuela/#prettyPhoto

Resultados del III Congreso Internacional de Emprendimiento

El III Congreso Internacional de Emprendimiento con lleva grandes objetivos entre ellos coordinar esfuerzos para mejorar el espíritu empresarial en las universidades, además de fortalecer una política de apoyo a la Red desde la perspectiva de las distintas políticas.

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Hoy podemos concluir que hemos logrados ese intercambio de servicios, experiencias y actividades de colaboración, desde las cuatro mesas temáticas en las que participaron 20 expertos que abordaron aspectos desde la formación técnica con los desafíos actuales y futuros del empredimiento en América Latina y Europa; El rol de Estado en el Sistema de Innovación y el Emprendimiento desde las Políticas Públicas. La transferencia y el rol de las universidades en el Ecosistema de Innovación y la Educación para el emprendimiento: clave en la sociedad del conocimiento y la Innovación. 8 Conferencias magistrales con los más importantes especialistas en el tema venidos desde Italia, Portugal, Chile, Ecuador, Bolivia, Argentina y España.

Nos acompañaron 14 emprendedores en la Primer Feria de Innovación y el Emprendimiento ULagos 2015.Además micro conferencias con expertos nos ilustraron sobre cómo se emprende en Osorno, la situación del turismo provincial, la contribución de CORFO en el desarrollo de la competitividad, se presentaron productos innovadores como valor agregado del mar, productos como fuente de energía calórica domiciliarias e investigaciones sobre la agroalimentación.

En este congreso se presentaron 14 proyectos o investigaciones emergentes; estos investigadores apasionados por el tema visualizan que para emprender hay que medir, valorar desde la investigación cada uno de esos emprendimiento para que sean sustentables y rentables desde países hermanos como: México, Panamá, Uruguay, Perú, Argentina, Ecuador, Italia y Chile

 

Entre los Participantes

Cerca de 250 personas interesadas que nos llena de ilusión y ya tenemos una red para seguir emprendiendo nuevos aspectos desde la Internacionalización y la Responsabilidad Social.

– 40% Investigadores

– 20% Emprendedores

– 15% Empresarios

– 10%Docentes universitarios

– 10%Estudiantes de liceos técnicos/ humanísticos de la zona

– 5%Artesanos

-3% Presencia de los grupos originarios que nos dan un orgullo conoceros.

Todos 100% de amigos que creen está burbuja del emprendimiento

Medalla al merito por el apoyo al emprendimiento

El profesor D. José Carlos Sánchez García, director de la Cátedra de Emprendedores-CEUSAL- ha sido galardonado con la medalla de honor de la municipalidad de Osorno (Chile) por su contribución y promoción al desarrollo del emprendimiento en esta localidad.

IMG_2913En el marco del III Congreso Internacional de Emprendimiento celebrado en Osorno (Chile) del 28 al 30 de Abril, el profesor D. José Carlos Sánchez García, director de la cátedra de emprendedores de la universidad de Salamanca –CEUSAL- y presidente del citado congreso recibió la medalla de honor de la Ilustre Municipalidad de Osorno por su contribución al desarrollo del emprendimiento y la innovación en esta región. El acto tuvo lugar en el ayuntamiento de Osorno donde el alcalde D. Jaime Bertín felicitó al profesor D. José Carlos Sánchez, como organizador de este congreso “por generar esta instancia de debate, donde se dan cita diferentes visiones sobre cómo innovar y emprender, lo cual, sin duda, permitirá un diálogo enriquecedor entre los participantes y que se traducirá en conclusiones que, en el futuro, serán la base para generar proyectos concretos al respecto”. Por su parte, el profesor José Carlos Sánchez agradeció este reconocimiento y señaló que “es un privilegio que Osorno albergue este congreso que, con el paso de los años, se ha convertido en un punto de encuentro reconocido, por permitir que personas de todo el mundo se reúnan no sólo a debatir sino también a generar propuestas sobre cómo avanzar hacia una sociedad que tenga la innovación y el emprendimiento como parte fundamental de su desarrollo”.

De Intrapreneur a Entrepreneur

Martha Fierro

Especialización Formación de Emprendimiento e Innovación

Universidad de Salamanca

 

 

 

 

 

 

 

 

Cada vez vemos más profesionales emprendiendo así lo reporta GEM 2013 en su informe sobre Ecuador. El espíritu emprendedor está aflorando en los individuos que han adquirido conocimientos académicos. Esta tendencia seguramente es el resultado de la investigación sobre la intención emprendedora de los estudiantes universitarios y el fomento que se da a la actividad emprendedora en las universidades. Sin embargo, el mismo informe reporta, que la cifra de cierre de negocios ha crecido y es la más alta de la región, la principal causa es la falta de planificación financiera. Esto podría implicar que falta algo que trabajar en el desarrollo de las competencias emprendedoras de esos noveles profesionales. Siendo que el emprendimiento no requiere únicamente el conocimiento técnico y la motivación y decisión de tomar el riesgo, queremos poner sobre la mesa la reflexión del potencial del Intrapreneur para emprender. Por qué el intrapreneur podría tener un perfil más formado para el emprendimiento en relación al profesional recién egresado, analicémoslo.

De acuerdo a la definición de American Heritage Dictionary intrapreneur es “aquella persona dentro de una organización que se responsabiliza por convertir una idea en un producto terminado, económicamente viable, a través de la toma de riesgos y la innovación”. El intrapreneur es el profesional asalariado que ha alcanzado el éxito por la pasión por su trabajo expresada en la búsqueda constante de procesos y diseños más eficientes para satisfacer las necesidades de sus mercados con productos y servicios conseguidos con recursos más eficientes a precios más competitivos, es un innovador dinámico dentro de la empresa. Conoce el mundo real, cómo gestionar las necesidades día a día, la asignación eficiente de los recursos. Se ha convertido en un recurso invalorable, en el ejemplo a seguir para los que buscan una carrera dentro de la empresa, y en el motor que asegura la sostenibilidad del negocio, ha desarrollado la creatividad y la capacidad de gestionar. Por otro lado, el novel profesional, algunas veces un emprendedor desarrollado en las incubadoras o parques de innovación de las universidades, ha estado muy expuesto a las tendencias de emprendimiento, algunas veces ha experimentado con sus propias iniciativas y ha sido exitoso en el laboratorio. Otras veces ha fracasado, se ha levantado y ha emprendido otro proyecto. Podemos decir que ha desarrollado una actitud para tomar riesgos analizados y calculados, ha desarrollado el aprendizaje de las experiencias vividas para ponerlas en práctica en su siguiente proyecto. Muchos han emprendido con éxito al salir de la universidad, otros no.

El desarrollo económico requiere la creación de nuevas empresas que utilizando eficientemente los recursos satisfagan de manera innovadora las necesidades creando en este proceso nuevas fuente de trabajo. Para alcanzar este objetivo es necesario que estos emprendimientos se conviertan en negocios establecidos, que garanticen el crecimiento económico sostenido. Para ésto es necesario que los emprendedores tengan el perfil correcto. Entonces por qué no fomentar el emprendimiento en el intrapreneur? Migrando hacia su enfoque propio, creando empresas nuevas que ofrezcan más fuentes de trabajo, con la libertad de acción para elegir su equipo de trabajo, aplicar sus conocimientos y buscar oportunidades dentro de su estilo. El intrapreneur tiene la creatividad, la pasión, el afán permanente de alcanzar logros y todo ésto lo ha desarrollado en su rol de profesional asalariado. Para gestionar el cambio de rol el intrapreneur requiere entender su realidad: se ha desarrollado en el entorno de los recursos económicos y talento humano de la empresa, no ha corrido el riesgo de gestionar un ingreso económico mes a mes. Entonces, por dónde empezar este cambio en su filosofía de vida, cómo aprender a emprender en su empresa.

Las competencias recomendadas para el emprendimiento, que por su experiencia ha desarrollado incluyen competencias sociales y competencias de gestión y dirección. Definitivamente ha aprendido a comunicarse con su equipo de trabajo, reconocer sus logros, realimentarlo sobre sus áreas de mejora, sentir empatía, maneja un alto nivel de inteligencia emocional, de esa manera ha conseguido sus logros a través de su equipo y ha potencializado el desarrollo y rendimiento de su gente; ha sembrado su liderazgo a través del auto control, auto eficiencia, compromiso con los objetivos de la empresa, con su equipo y sus necesidades. Su gestión se ha caracterizado por la fijación de metas, la organización para alcanzarlas y la evaluación constante de los resultados. En esta gestión ha identificado las oportunidades, gestionado los recursos, dado los giros de timón necesarios para anticiparse a las situaciones. En cuanto a las competencias que podemos asociar al espíritu emprendedor podemos decir que la creatividad, la capacidad de innovación, la búsqueda del logro, la entereza para aceptar y aprender de los fracasos han sido también aprendidas y ampliamente ejercitadas por el intrapreneur. Estas han estado acompañadas por la capacidad de analizar y asumir riesgos, pero con el enfoque de los objetivos de la empresa desde su rol de asalariado.

En este sentido podemos decir que el proceso de aprender a emprender para el intrapreneur requiere el desarrollo de la motivación a emprender por su cuenta y riesgo. La motivación es el factor clave, la esencia de esta decisión. Va a emprender para crear algo propio, va a convertir en una empresa su hobbie, va a iniciar una actividad relacionada a su trabajo anterior, va a utilizar su capacidad técnica o los conocimientos que tiene en la industria en la que trabajó. El riesgo que asume en este rol lo hace por cuenta propia e involucra a las partes relacionadas con su objetivo personal, ya no el de la empresa. Un fracaso como intrapreneur puede representar la pérdida de una bonificación y en un escenario extremo su trabajo. En este nuevo rol, un fracaso tiene un impacto en su objetivo así como en el de los relacionados, proveedores, socios, empleados. Asumir riesgos tiene un contexto y alcance diferentes. De una pequeña investigación realizada para identificar las variables determinantes de la intención de emprender en profesionales del sector bancario y financiero se identificó que la creación de nuevas fuentes de trabajo y el balance del tiempo personal tienen el mayor peso en su decisión de emprender. El componente normativo, la opinión o influencia del entorno, no tiene peso en esa decisión. Basada en esos hallazgos, la opinión del entorno no es determinante; sin embargo, sí tiene que conseguir el compromiso de su familia, del equipo de asesores y colaboradores que seleccione y de los inversionistas que van a apoyarlo en su emprendimiento. La motivación y la disposición de asumir riesgos medidos están estrechamente vinculados a su objetivo. Por lo tanto es necesario que sus objetivos estén alineados con el de sus partes interesadas para conseguir su compromiso y alcanzar los logros a través de ellos como lo ha hecho en su rol de intrapreneur.

Vale la pena alertarlo que evite ciertas prácticas que afectarían la esencia de entrepreneur. No asumir un rol de inversionista que convierte el retorno al capital en su primer objetivo. Los resultados financieros son importantes para retribuir la inversión; sin embargo, la primera responsabilidad es dedicar ese retorno a la inversión en innovación y mejora continua, y en el desarrollo del capital humano.   Además, añado otras competencias que considero necesarias desarrollar en este nuevo rol. El balance personal, probablemente, como intrapreneur no la ha practicado por el entorno competitivo en el que se desenvuelve. Como entrepreneur es importante tanto con la familia como consigo mismo. La familia ha sido el primer apoyo, a pesar de que está poniendo en riesgo su estabilidad, por lo tanto no debe descuidarse de ella y retribuir el apoyo recibido. Por otro lado él necesita un espacio lúdico para oxigenar la psiquis. Otra nueva competencia es la responsabilidad de promover el emprendimiento en los miembros de su equipo. Como intrapreneur identificó el potencial en su equipo, gestionó la capacitación, le dio coaching y mentoring. Ahora como entrepreneur tiene que fomentar las competencias emprendedoras para extender a los demás la oportunidad que él tuvo, asumir el rol de promotor de la cultura emprendedora dentro de su empresa. Este rol de promoción de la cultura emprendedora debe hacerlo también en los gremios y centros de promoción de emprendedores, transmitiendo su experiencia, cómo tomó la decisión y el proceso para prepararse. Como última competencia, no menos importante, mantener la energía para perseguir el resultado de su idea de innovar como intrapreneur innovó en un terreno que estaba preparado para seguir innovando, tenía las condiciones. Como entrepreneur, una empresa nueva tiene que ir construyendo las condiciones, requerirá muchos intentos hasta tener el mismo impacto.

Si concordamos que el intrapreneur ha aprendido a emprender con éxito, estaremos de acuerdo que tiene un excelente potencial para convertirse en entrepreneur. Si estamos buscando el desarrollo sostenido de nuestro país, incorporemos al intrapreneur en nuestra gestión de fomento al emprendimiento. Cómo hacerlo, indagando sus creencias sobre el emprendimiento, dándole a conocer las iniciativas de emprender del intrapreneur, las experiencias de los intrapreneur que tomaron la decisión, pidiéndole que reflexione sobre esta propuesta y tome un riesgo más y diferente en su carrera profesional y su vida. Estoy segura que esta iniciativa tendrá sus frutos en el desarrollo económico de nuestro país.

APRENDIENDO A SER EMPRENDEDOR: compromiso del sistema educativo con el ecosistema emprendedor

 

María del Carmena Messina

Universidad de la República

Facultad de Ciencias Económicas y de Administración

Uruguay

Introducción

El desarrollo de nuevos emprendimientos es indiscutiblemente un motor fundamental para el desarrollo. Para ellos los programas de desarrollo emprendedor son clave favoreciendo el surgimiento de emprendimientos y la supervivencia de los mismos. En Uruguay estamos llegando a casi una década de trabajo que comenzó con el diagnóstico de las condiciones para el desarrollo de emprendimientos, pasando por la constitución de un Ecosistema Emprendedor, que actualmente se refleja a través de una red de instituciones que trabajan en forma coordinada.

El ecosistema emprendedor se ha realizado a través de dos grandes programas[1], el actualmente vigente tiene su fecha de vencimiento en 2017. Quienes hemos tenido la posibilidad de transitar por ambos programas, hemos visto con enorme satisfacción la creación de un ecosistema que es considerado referente en la región. No por ello debemos quedarnos tranquilos esperando que se termine el programa de apoyo actual, sino que por el contrario es momento de evaluar lo que hacemos y mirar hacia adelante. Ubicados entonces en ese rol de observadores y críticos, para pasar a una etapa creativa que permita avanzar en el desarrollo emprendedor, aparecen algunas preocupaciones dentro de las cuales podemos destacar: la referencia de diferentes actores sobre el no crecimiento significativo del número de emprendedores, la ausencia de un plan estratégico nacional de desarrollo emprendedor a mediano y largo plazo a partir del cual definir programas y asignar recursos, una evaluación permanente del ecosistema emprendedor que detecte etapas débiles y una evaluación sistemática de los resultados y cumplimiento de los programa de desarrollo emprendedor.

Tener más emprendedores, dependerá del cambio que se pueda generar en la cultura emprendedora, para lo cual el sistema educativo es vital. Para ello no es suficiente que las instituciones educativas incluyan un curso o una charla sobre emprendedurismo. La apuesta debe ser mucho mayor, y formar parte del plan estratégico de desarrollo emprendedor.

Desde la experiencia de trabajo con emprendedores destinatarios de los servicios de la Red de apoyo a futuros empresarios (RAFE), y en concreto aquellos que han participado de las actividades ofrecidas por la Red temática de emprendedurismo de la Universidad de la República (EMPRENUR), dichos emprendedores tienen un perfil que se mantiene a lo largo del tiempo, con formación universitaria, y en muchos casos con un perfil tecnológico. Si hacemos un seguimiento de los emprendedores que aparecen en prensa, y que muchas de las instituciones del ecosistema emprendedor promueven, observamos que aparecen en forma repetitiva en diferentes emprendimientos, surgiendo pocos emprendedores exitosos nuevos. Por otro lado, si analizamos la evolución de la tasa de actividad emprendedora de fase temprana (TEA),  realizada por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), la misma ha sido sumamente estable de 2006 a 2010, en un nivel de 12% aproximadamente. Sin embargo, en el año 2011 esta tasa se ha disparado al 16,72%, pasando a un 15% en 2012. Ese incremento parece deberse al trabajo realizado por el Programa Emprender, pero claramente es momento de que esos porcentajes suban y que se llegue a otros perfiles de nuestra población La primera pregunta que debemos hacernos es ¿Cómo generamos más personas que quieran emprender, más espíritu emprendedor?.

En la experiencia de trabajo desde la Universidad de la República (UdelaR), que brinda actividades abiertas a cualquier persona que tenga una idea emprendedora, se observa que en general los emprendedores tecnológicos o que dominan un oficio tienen debilidades en competencias sociales y directivas. Si avanzamos entonces en la formación recibida por esos emprendedores vemos que no existe una formación importante en esas competencias. Esto se evidencia aún más cuando observamos que los emprendedores consideran que dominando la técnica o tecnología ya están en condiciones de crear un emprendimiento.

Nos enfrentamos entonces a una segunda pregunta: ¿cómo generar las competencias faltantes hoy en nuestros emprendedores?.

Por último y seguramente la razón fundamental para pensar en cambios en nuestra enseñanza, es sensibilizar a los decisores de políticas, y al demos universitario sobre la importancia de incluir competencias emprendedoras que nos son únicamente para generar emprendimientos de negocios, sino que son aplicables a toda actividad laboral o personal que desarrolle un estudiante o egresado de la universidad. Aprender a emprender para ser: un emprendedor tecnológico, un emprendedor social, un emprendedor cultural, un emprendedor universitario, un intraemprendedor,…., para generar espíritu crítico y creatividad ante los problemas de nuestra sociedad.

Aprender a emprender y educar para el emprendimiento: es adquirir competencias necesarias, que no se traen todas al nacer, que no se adquieren en una carrera técnica, profesional o en un posgrado. Se adquieren a lo largo de toda la vida, por eso deben estar en los diferentes niveles del sistema educativo.

La Universidad y su compromiso con el desarrollo emprendedor

La universidad que tradicionalmente tuvo la importante tarea de formar futuros profesionales en diversos campos, se vio enfrentada en los últimos años a las demandas derivadas de un mayor compromiso y participación en la solución de problemas. Cada vez es de mayor importancia el rol que debe cumplir la educación universitaria en el proceso de desarrollo emprendedor.

La Declaración Mundial sobre Educación Superior de 1998, recogiendo el debate que se venía dando, establece en el artículo 7, inciso d), que:

Aprender a emprender y fomentar el espíritu de iniciativa deben convertirse en importantes preocupaciones de la educación superior, a fin de facilitar las posibilidades de empleo de los diplomados, que cada vez estarán más llamados a crear puestos de trabajo y no a limitarse a buscarlos[2] .

En el 2006 la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República comenzó a trabajar en el diseño de actividades destinadas a apoyar el desarrollo emprendedor. Esas actividades se comenzaron a ejecutar a partir de 2007 a través del Programa CCEEmprende. La facultad formó parte del Convenio de Cooperación Técnica no Reembolsable, titulado Apoyo Integral a la Empresarialidad Dinámica (Programa Emprender), que tenía el objetivo de crear un ecosistema emprendedor en Uruguay[3]. El programa Emprender estuvo vigente de 2007 a 2011.

La Facultad de Ciencias Económicas y de Administración a fines de 2010, con motivo de aproximarse la finalización del Programa Emprender, buscó la continuidad de CCEEmprende para lo cual en el año 2011 creó el Centro de Emprendedurismo que dio continuidad a las actividades del Programa CCEEmprende e incorporó otras actividades.

También en 2011 se creó la “Red Temática de Emprendedurismo” de la Universidad de la República (EMPRENUR). La idea medular es abordar desde un enfoque multidisciplinario el emprendedurismo, dotando de coordinación y de criterios unificadores la temática desde una óptica universal, donde cada facultad y servicio universitario pueda aportar su contenido, especialidad y visión dentro del área del conocimiento que le es específico. De tal modo, se encara este Proyecto en un contexto universitario integrador, promocionando el espíritu emprendedor en los distintos servicios, vinculándolo fuertemente con la extensión y las actividades con el medio y la sociedad en general.

La misión de EMPRENUR es: fomentar y apoyar al emprendedurismo, a través de actividades de capacitación, y asistencia técnica brindada por servicios de pre incubación e incubación en áreas generales del emprendedurismo, y en áreas específicas, permitiendo también así consolidar un equipo académico especializado, que permita generar conocimiento.

A diferencia de la etapa anterior, en la cual la facultad formaba parte del Programa Emprender, dirigiéndose a emprendedores que tenían una idea con potencial, a partir de 2012, con la creación de la Red temática de Emprendedurismo, de acuerdo a lo que establece su misión, la UdelaR comenzó a fomentar el emprendimiento a través de actividades dirigidas a los estudiantes. Comenzaba entonces el desafío de fomentar el espíritu emprendedor en los estudiantes de la universidad.

Existía previo a la creación de EMPRENUR algunos dos cursos de grado: Encararé que desde el año 2007 era una materia opcional de la carrera de Ingeniero Electrónico y CCEEmprende que desde el 2010 era una materia opcional de las carreras de Ciencias Económicas (estudiantes que apoyan a los emprendedores que son apoyados en el programa CCEEmprende). Esos cursos eran dictados por docentes de Ingeniería y de Ciencias Económicas respectivamente, a partir de la constitución de EMPRENUR el taller Encararé se dividió en dos cursos en los cuales participan docentes de Ingeniería, Ciencias Económicas y Diseño y están dirigidos a todas las carreras de Ingeniería y de Diseño.

En 2012 desde EMPRENUR se elaboró una propuesta de formación en emprendedurismo compuesta por cuatro cursos que buscaban brindar conocimiento sobre las diferentes etapas del proceso emprendedor[4], a través de un proceso progresivo que pueda realizar el estudiante que recorra la “trayectoria emprendedora”.

1) Fomento del emprendedurismo: integrada por actividades de sensibilización y un taller de generación de ideas.

 

2) Planificación de la futura empresa

 

3) Apoyo a la creación de empresas

 

4) Desarrollo inicial

 

Situación actual de la enseñanza del emprendedurismo en la UdelaR

Esa propuesta de cuatro cursos debe pasar por la autorización de cada carrera que ofrece la UdelaR, hasta la fecha no se ha aprobado en ninguna de las carreras. Lo que se realiza actualmente son: actividades de sensibilización (no curriculares), algunos cursos de grado de los cuales según la carrera toman uno o dos cursos, un curso a distancia de educación permanente y un curso de posgrado:

ENSEÑANZA

Grado:

339 estudiantes participaron en actividades de sensibilización

Curricular:

74 estudiantes aprobaron Encararé I (estudiantes de Ingeniería y de Diseño)

43 estudiantes aprobaron Encararé II (estudiantes de Ingeniería y de Diseño)

232 estudiantes aprobaron Gestión de empresas (estudiantes de Química Farmacéutica y de Ciencias)

46 estudiantes apoyaron a emprendedores (estudiantes de Ciencias Económicas)

18 estudiantes aprobaron Introducción al emprendedurismo (estudiantes de Licenciatura en Administración)

Posgrado:

22 estudiantes curso Introducción al emprendedurismo (Educación permanente)

50 estudiantes aprobaron curso de Posgrado

15 docentes aprobaron curso de formación docente

La oferta de cursos actual comprende una introducción conceptual al tema del desarrollo emprendedor, herramientas de generación de ideas, modelos de negocios y plan de negocios. La cantidad de estudiantes que realizan las actividades ha crecido mucho en el último año, pero la UdelaR tiene casi 90.000 estudiantes de grado, y estamos actualmente llegando con todas las actividades a aproximadamente 300 en el año. Está entonces el desafío claro de llegar con cursos a otras carreras universitarias, que se incorpore un número muy superior de estudiantes a los cursos y que se abarquen otras competencias y áreas disciplinares a los cursos.

Propuesta de enseñanza del emprendedurismo en la UdelaR

 

En el marco de la Red temática de Emprendedurismo se propone crear una unidad académica interdisciplinaria que se conforme por diferentes unidades académicas que aporten enfoques y conocimientos diferentes desde disciplinas distintas[5].

A través de la creación de esta unidad académica se busca curricularizar las actividades de enseñanza del emprendimiento en toda la oferta educativa de la UdelaR. Este núcleo ofrecerá trayectorias emprendedoras a lo largo de todas las carreras universitarias, buscando romper las fronteras entre las facultades, para generar un conocimiento que congregue docentes y estudiantes de todas las áreas disciplinares.

Esta unidad académica debe buscar trabajar con el resto del sistema educativo y con integrantes de otras instituciones del ecosistema emprendedor y con emprendedores y empresarios que actúen como referentes.

El objetivo no es que todos los estudiantes creen emprendimientos de negocios, sino generar competencias emprendedoras para que los estudiantes y egresados las apliquen a su vida laboral y a otros aspectos de su vida.

A través de esta propuesta se busca desarrollar habilidades que deberán sumarse a lo que se haga en el desarrollo en la vida familiar y en las etapas anteriores del sistema de educación.

Se generarán competencias emprendedoras a través de una “trayectoria emprendedora” que comprenda: sensibilización, capacitación, modelo de roles, visita a instituciones del ecosistema, tutorías personalizadas, acompañamiento a emprendedores (estudiantes de apoyo). Algunas de estas actividades serán masivas (sensibilización), grupales (cursos y talleres), personalizadas (tutores, mentores). Todos los cursos y actividades deberán tener estudiantes y docentes provenientes de diferentes facultades y áreas disciplinares.

Se utilizarán métodos de aprendizaje que brinden por un lado conocimiento sobre el emprendimiento, mostrando en primer lugar el camino emprendedor como una posibilidad de desarrollo profesional, se utilizará actividades prácticas de aplicación del conocimiento que saquen al estudiante del aula y lo lleven a la búsqueda de soluciones para problemas del medio, se realizará un sistema de evaluación que premie el camino recorrido, las propuestas creativas y el trabajo en equipo, se realizarán concursos de ideas y de planes de negocios y se ofrecerá a lo largo de toda la trayectoria charlas con emprendedores y empresarios y de referentes de las instituciones integrantes del ecosistema emprendedor.

Durante la trayectoria emprendedora los estudiantes adoptarán un papel activo y participe en el proceso de aprendizaje emprendedor, pudiendo desarrollar actividades prácticas dirigidas a la creación de su propio emprendimiento y/o dirigidas a emprendimientos que se encuentren recibiendo servicios de la Red temática de emprendedurismo de la UdelaR (por ejemplo apoyando en la elaboración del PN o brindando asistencia técnica para la creación y desarrollo inicial). Se realizarán también concursos y ferias de emprendimientos, para que los estudiantes puedan presentar los emprendimientos que crean.

Se ofrecerán cursos específicos para diferentes tipos de emprendimientos: emprendimientos tecnológicos, emprendimientos sociales, emprendimientos inclusivos, emprendimientos culturales.

Finalmente se trabajará con otras unidades académicas con el objetivo de incluir temas y modalidad de enseñanza que generen competencias emprendedoras en cursos correspondientes a diferentes carreras de la universidad. Esto comprenderá incluir el trabajo en función a la resolución de problemas, el trabajo cooperativo, el trabajo en equipo, la planificación del trabajo, la fijación de metas, la asignación y gestión de recursos, la medición de los resultados intermedios, la toma de decisiones, y espacios de reflexión individual.

Referencias

 

Dolan, S: La inteligencia emocional, una habilidad para el éxito de los directivos globales.

Fernández, J: En la empresa optimismo con matices.

OCDE: LA definición y selección de competencias claves.

Fundación Universidad Empresa: Educación emprendedora: Buenas prácticas internacionales.

Jiménez, F. & Arroyo, M. (2006). El fomento del emprendedurismo universitario a través de un modelo integrador.

Albarran, M. P. (2007, September). Instrumentos para la demostración de la generación de competencias en emprendedores universitarios. In XI Congreso de Ingeniería de Organización (pp. 0633-0644).0

[1] El programa Emprender (2007 – 2012) y PAFE (2013-2017).

[2] Recuperado: 2 de agosto de 2013.

En línea: http://www.unesco.org/education/educprog/wche/declaration_spa.htm

[3] Suscripto por el Banco Interamericano de Desarrollo, como administrador del Fondo Multilateral de Inversiones, con la Corporación Nacional para el Desarrollo y el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) el día 21/03/2007 para la administración, durante cuatro años, que tuvo como objetivo formar un ecosistema emprendedor en Uruguay.

[4] Existen dos clasificaciones de Proceso Emprendedor que son generalmente aceptadas: la primera que considera tres grandes etapas: Gestación, Puesta en Marcha y Desarrollo Inicial, y la segunda clasificación la que incluye las siguientes tres etapas: Pre-Incubación, Incubación y Post-Incubación.

[5] http://www.ei.udelar.edu.uy/renderPage/index/pageId/766

El Fomento de Universidades Emprendedoras

El Fomento de universidades “emprendedoras”

Edwin Ojeda González

univerComo profesor del área de emprendimiento, una de mis áreas de investigación ha sido la vinculación de las empresas con las universidades y si estas son consideradas, bajo la perspectiva moderna, universidades “emprendedoras”. De ser rector, fomentaría esta tipo de organizaciones.

Dos datos han motivado mi interés en el tema, estos son:

Apenas el 25% de las empresas venezolanas trabajan de la mano con las universidades o centros de investigación a la hora de desarrollar innovaciones de acuerdo al estudio de la Red Enlaces (Auletta y Ojeda, 2013)

En cuanto a la evaluación del sistema educativo, Venezuela presenta puntuaciones bastante próximas a los promedios globales y de América Latina (bajos) referidas a la inclusión de contenidos sobre economía de mercado y espíritu empresarial en los niveles de educación básica y secundaria.

Sin embargo, la evaluación de la formación superior relacionada con contenidos de la gestión empresarial, así como la formación profesional y continua, se presentan como fortalezas del entorno venezolano, colocándose inclusive por encima de los promedios del mundo y Latinoamérica. Esto denota un reconocimiento a los esfuerzos emprendidos por las universidades e institutos de educación superior para fortalecer las competencias de los emprendedores venezolanos. (Informe GEM/Venezuela, 2012:37)

El emprendimiento desde la academia.

El rol contemporáneo de las universidades está circunscripto a proporcionar educación a importantes sectores de la población y a la generación de conocimientos. En años recientes, la tendencia ha sido el desarrollo de una “tercera misión” en el rol de estas instituciones: el fomento de las relaciones con los usuarios de los conocimientos y el facilitar la transferencia tecnológica (Etzkowitz et al 2000). La transferencia tecnológica se refiere a la propagación de capacidades, con diferente nivel de desarrollo, que puede ser de elementos técnicos e incluso de conocimientos.

La comercialización del conocimiento académico es considerada un buen ejemplo para la generación de impacto académico porque constituye aceptación inmediata en el mercado medible para las salidas de la investigación académica (Markman et al 2008). Para apoyar la comercialización, muchas universidades han establecido estructuras especializadas, como las oficinas de transferencia de tecnología, parques científicos e incubadoras (Clarysse et al, 2005), otras han creado normas y procedimientos internos de apoyo (Thursby et al 2001).

Aunque la comercialización representa claramente una forma importante para la investigación académica de contribuir a la economía y la sociedad, hay varias otras formas en que la investigación universitaria puede ser transferida (Salter y Martin 2001).

El conocimiento relacionado con la contribución de los investigadores académicos con organizaciones no académicas es lo que se llama Compromiso Académico. Estas interacciones incluyen las actividades formales como colaboración en investigaciones, contratos de investigación y consultoría, así como actividades informales como la prestación de asesoramiento ad hoc y redes con profesionales (Bonaccorsi y Piccaluga, 1994).

El Compromiso Académico representa una forma importante en la que conocimiento académico se transfiere en el dominio industrial; muchas empresas consideran que es mucho más valioso que la concesión de licencias de patentes universitarias (Cohen et al., 2002). El Compromiso Académico no es un fenómeno nuevo, pero tiene una larga tradición, sobre todo en las universidades en las que la relevancia práctica y técnica enfatizan como parte de su misión, tales como las universidades Land Grant de Estados Unidos que buscan brindar educación práctica, mientras que ayudan a las empresas locales y los contextos agrícolas (Mowery y Nelson, 2004).

Si la vinculación entre las universidades y las organizaciones no académicas es informal, el término que se utiliza es el de Participación Académica (Link et al., 2007)

Universidades emprendedoras.

Glassman et al (2003) identifican cuatro dimensiones que afectan de forma positiva o negativa el emprendimiento académico y consideran a este como “la creación o toma de oportunidades en el ámbito universitario, independientemente de los recursos disponibles”.

Las dimensiones a las que se refieren Glassman et al están referidas a:

  • La existencia (o creación) de oportunidades.
  • La existencia y fomento de personas quienes puedan reconocer y aprovechar las oportunidades.
  • La existencia de tener personas con la habilidad de recoger (pedir) recursos.
  • La existencia de una cultura que permita, o mejor, que soporte actividades de emprendimiento.

Por “universidad emprendedora” se entiende aquellas instituciones que incluyen entre sus objetivo el desarrollo económico y social de la región donde se sitúa, y que utiliza la transferencia de tecnología para alcanzar este objetivo (Clark, 1998; Etzkowitz, 2003). Dentro de los instrumentos que tienen las universidades para trasladar su conocimiento a la sociedad, la creación de empresas se sitúa en un lugar destacado (Steffensen et al, 2000).

Las empresas creadas desde la universidad, conocidas como spin-offs universitarias, presentan ciertas ventajas frente a otros mecanismos de transferencia de tecnologías como las patentes (Rodeiro et al, 2010). La creación de una empresa es especialmente recomendable cuando un acuerdo de licencia no es adecuado para trasladar la tecnología a la sociedad o la universidad no puede capturar todo el valor que posee la misma (Samson y Gurdon, 1993). Además, generan más ingresos que benefician tanto a los fundadores como a las universidades anfitrionas (Bray y Lee, 2000). Finalmente, las spin-offs impulsan cambios en las instituciones, permiten la incorporación de graduados al mercado de trabajo (Hernández et al., 2003) y acostumbran a situarse cerca de donde se crean, favoreciendo el desarrollo económico local (Zucker et al., 1998).

Entre los beneficios de que las universidades salgan de su aislamiento y se vinculen más con la sociedad se encuentran:

La educación en las instituciones será de calidad en la medida en que responda a las realidades culturales, económicas y sociales de la sociedad, en donde por supuesto está inserta la empresa. Para ello, sería razonable y necesario que las empresas participen con los planificadores curriculares en el diseño y rediseño curricular… (García Moncada, 2009: 140).

Existen muchos beneficios para la empresa y para la universidad producto de esta comunidad de intereses compartidos y entre las que resaltan, para la empresa, el mantener o alcanzar un nivel de desarrollo que se corresponda con las transformaciones derivadas de los adelantos científicos-técnicos; el explorar con inmediatez los resultados de las investigaciones científico-técnicas y las innovaciones tecnológicas. Para la universidad, ocupar el papel protagónico que la sociedad le demanda en el desarrollo de la producción de bienes y servicios, formar profesionales capaces de integrarse exitosamente a las unidades productivas mediante su preparación en las condiciones reales de su profesión, fortalecer su proyección e influencia social y cultural en la comunidad. (García Moncada, 2009: 144).

Para la creación de espacios o puntos de encuentros entre las universidades y las empresas y los emprendedores es “necesario voluntad política, sensibilidad social, y una conducta institucional de la universidad, además de una visión de país, compromiso y confianza, por parte de las empresas” (García Moncada, 2009: 144)

Consideraciones finales.

El rol de las universidades, en el mundo contemporáneo, no está limitado a la visión tradicional de sólo educar y generar conocimientos. La “tercera misión” de las universidades consiste en fomentar relaciones con los usuarios de los conocimientos y el facilitar la transferencia tecnológica. El caso concreto de la relación universidad/emprendedores presenta desafíos aun no resueltos. Muchas universidades siguen el enfoque tradicional de concentrarse en la enseñanza de las competencias básicas y son tímidas en fomentar una actitud emprendedora en sus estudiantes (o lo que es peor, tal vez inhiben una actitud emprendedora entre sus profesores y empleados).

Por universidad emprendedora se entiende aquella que incluye entre sus objetivos el desarrollo económico y social de la región donde se sitúa, y que utiliza la transferencia de tecnología para alcanzar este objetivo. Dicho de una manera más sencilla, una universidad emprendedora es aquella que crea o toma oportunidades en el ámbito universitario, independientemente de los recursos disponibles. Un (intra)emprendedor líder juega un papel determinante en la transformación de una casa de estudios en una universidad emprendedora.

Existen elementos que fomentan o inhiben el emprendimiento académico: oportunidades, personas, recursos y cultura organizacional. Depende del arreglo interno de cada universidad, la dirección (positiva o negativa) que tengan estos elementos en el fomento de una cultura académica proclive al emprendimiento y por lo tanto a la creación de una verdadera universidad emprendedora.

Las universidades emprendedoras tienen diversos mecanismos para trasladar sus conocimientos a la sociedad. Uno de ellos es la vinculación universidad/sector productivo. En el caso de Venezuela, el estudio de Auletta y Ojeda (2013) parece indicar que hay oportunidades de mejoras en la relación universidad/empresa. En cuanto a los resultados ofrecidos por el GEM, sólo sirven como un marco referencial, ya que representa apenas la opinión de 36 expertos nacionales. No obstante, estos resultados dan luces en cuanto a la dinámica de la relación universidad/ nuevas empresas en cuanto al sistema educativo y a la transferencia de tecnología y conocimiento.

Bibliografía.

Auletta N, Ojeda E. (2013). Desafíos de la innovación en América Latina: capítulo Venezuela. Red Enlaces/IESA. (por publicar).

Bonaccorsi, A., Piccaluga, A., (1994). A theoretical framework for the evaluation of university–industry relationships. R&D Management 24

Bray, M. J. y Lee, J. N. (2000)“University Revenues from Technology Transfer: Licensing Fees vs Equity Positions”, Journal of Business Venturing, Vol. 15, Nº 5-6

Centro de Emprendedores del IESA (2012): “Global Entrepreneurship Monitor Informe Ejecutivo Venezuela 2011-2012”. Centro de Emprendedores del IESA

Clark, B. R. (1998). Creating entrepreneurial universities organizational pathways of transformation,New York, IAU Press

Clarysse, B., Wright, M., Lockett, A., Van de Velde, E., Vohora, A., (2005). Spinningout new ventures: a typology of incubation strategies from European research institutions. Journal of Business Venturing 20

Cohen, W.M., Nelson, R.R., Walsh, J.P., (2002). Links and impacts: the influence of public research on industrial R&D. Management Science

Etzkowitz, H., Webster, A., Gebhardt, C., Terra, B.R.C., (2000). The future of   the university and the university of the future: evolution of ivory tower to entrepreneurial paradigm. Research Policy 29.

Etzkowitz, H. (2003) Triple Helix: A Manifesto for Innovation, Incubation and Growth, Stockholm,SNS Press.

García Moncada, Ramón A. (2009) El espacio universidad-empresa: encuentro de dos realidades Caracas : Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, UNESR Gerencia 2000.

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Samson, K. J. y Gurdon, M. A. (1993)University Scientists as Entrepreneurs: A Special Case of Technology Transfer and High Technology Venturing”, Technovation, Vol. 13, Nº 2

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Zucker, L. G.; Darby, M. R. y Brewer, M. (1998) “Intellectual human capital and the birth of US biotechnology enterprises”, American Economic Review, Vol. 88, Nº 1

 

Aprendiendo a Emprender

Aprendiendo a Emprender

Francisco J. Palomares Vaughan/ Morelia, Michoacán, México

competenciasIntroducción

En el presente artículo se comentará sobre la necesidad de emprender y de aprender a emprender. Esta reflexión se basa en la experiencia docente en áreas económico-administrativas, así como en el empresarial al iniciar diversos negocios, lo cual permite proporcionar un punto de vista sobre el fenómeno del emprendimiento. El objetivo de este escrito es comentar sobre las competencias que se requiere para considerarse un emprendedor, así como una reflexión sobre la manera en la que las que se pueden desarrollar.

Competencias emprendedoras

En primer lugar definamos lo que se entiende por competencia. Aguilera et. al (2012) definen competencia como el conjunto disposiciones mentales del sujeto (conocimientos, tácitos y explícitos, habilidades, actitudes, valores, etc.) que le permiten llevar regularmente a cabo acciones observables y efectivas, en un determinado dominio o contexto. Por su parte la OCDE (Rychen & Salganik, 2000) sostiene que la competencia es más que conocimiento y habilidades, comprende la posibilidad de enfrentar demandas complejas, utilizando recursos psicológicos tales como las actitudes, en cualquier contexto.

Entonces tratándose se Competencias Emprendedoras, se puede concluir que éstas son el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y valores de un individuo ante la puesta en marcha de una actividad en el ambiente empresarial, ya sea desde dentro de la organización o al iniciar algún proyecto de inversión.

Estas competencias se podrían resumir en las que se desarrollan al relacionarse con las demás personas (Sobrado & Fernández, 2010). Ser capaz de trabajar en equipos multidisciplinarios, aceptando y compartiendo distintos puntos de vista. Tener las capacidades y habilidades suficientes para comunicarse con las personas.

La creatividad y la innovación son competencias que predominan en el perfil del emprendedor (Ripollés, 2011). La velocidad con la que los negocios se llevan a cabo hoy en día, requiere que los emprendedores estén alerta de los cambios y las necesidades de los usuarios o clientes. Atender estos requerimientos se logra mediante procesos de innovación de manera que se le ofrezca al usuario, no solo cubrir sus expectativas, sino sobrepasarlas.

Para Sobrado & Fernández (2010), el manejo tecnológico es una de las competencias esenciales en este tiempo. El amplio manejo de las TIC´s aplicadas a la resolución de problemas empresariales o del área de trabajo, ubica al emprendedor en una posición ventajosa.

En el ámbito de los negocios es necesario desarrollar estas competencias, pero creo que primero se debe de partir de lo más esencial, como lo es la voluntad del individuo de realizar esa actividad, que puedes ser muy exitosa o no, existe una probabilidad del 50% de error o de éxito, pero lo que sí es seguro que es una experiencia de mucho trabajo y constantes obstáculos que el emprendedor debe vencer. Concuerdo con las teorías que establecen que el emprendimiento inicia en la actitud. Los conocimientos se adquieren y las habilidades se desarrollan pero las actitudes son difíciles de moldear puesto que contienen elementos personales muy complejos. La diferencia entre un emprendedor y uno que no lo es radica en cómo actúa ante las oportunidades.

En la experiencia del que suscribe estas líneas, el sistema educativo mexicano difícilmente logra el desarrollo de estas competencias empresariales o lo hace de manera parcial. En primer lugar puesto que las habilidades y actitudes se desarrollan en la práctica, es decir, se tienen que experimentar en entornos no controlados, puesto que así es en la realidad. Los sistemas educativos son ambientes cerrados y muy limitados. Las actividades educativas se desarrollan dentro de la institución limitando así el contacto con los factores empresariales. El objetivo de las instituciones es el cumplimiento de los programas educativos y no puede desfasarse o salirse de ellos. Una actividad que pretenda desarrollar competencias emprendedoras en los alumnos no es compatible con ese programa.

Las prácticas educativas deben de modificarse de manera que se logren desarrollar habilidades de toma de decisiones, innovación y comunicación. Trabajos en equipo con proyectos específicos y con objetivos claros. Estas experiencias deben de ser dirigidas por emprendedores consolidados de manera que transmitan a los alumnos las experiencias vividas, pero también las vivencias actuales, de manera que entiendan el entorno en que se desarrollan los negocios.

El rol del docente pasa a ser un transmisor de conocimientos en un facilitador y orientador del proceso. La adquisición de las competencias se debe de realizar a través de la experiencia, de manera que las habilidades se puedan desarrollar en el entorno necesario. El paradigma educativo cambia puesto que hay que permitir que el emprendedor inicie por su propia cuenta, que indague y que soluciones problemas de manera independiente. Tiene que decidir con quién trabajar, en qué hacerlo y con qué recursos. El docente solo debe de asesorar ciertos procesos pero sin intervenir en las decisiones del emprendedor. Y lo más importante debe de permitírsele al emprendedor el fracaso, verlo como natural y que es parte del proceso que al sobreponerse a los obstáculos es como se aprende. Esto sin duda le representa un reto al sistema educativo, es por ello que hay que desarrollar programas paralelos o complementarios a la educación formal, de manera que se apoye al desarrollo de estas competencias. Adicionalmente a lo anterior hay que capacitar a todos los docentes de las instituciones de manera que fomente la actividad emprendedoras en todas las materias, pero sobre todo para que se entienda cuál es el objetivo que se persigue y cómo es que se pretende llegar a él. De esta manera toda la formación tendrá sentido para el alumno.

La mejor manera de enseñar es mediante el ejemplo, los docentes que se encuentran al frente de estos programas deben de tener ambas experiencias, la empresarial y la docente. La empresarial es necesaria para que puedan ser transmitidas las actitudes que han tenido como emprendedores. El contacto de la alumno con la aplicación de lo que está aprendiendo logra mayor significado. Por otra parte la experiencia docente, que le va a permitir contar con las herramientas necesarias para poder lograr la transmisión del conocimiento.

Como se puede observar los compromisos y retos para lograr el desarrollo de las competencias empresariales son muchos y muy fuertes. Es necesario que desde tempranas edades se fomenten y se desarrollen como una inteligencia más, así como la matemática, la lógica y la civilidad. Las instituciones educativas juegan un papel preponderante, solo es necesario que se alinean los objetivos estratégicos con las necesidades de las sociedades para los que se educa.

Bibliografía Consultada

Aguilera, J., Alvarez, I., Vega, F., & Rodríguez, T. (2012). Las competencias de los profesionales de la educación hoy. La transformación de la práctica educativa. En L. García-Aretio, Sociedad el Conocimiento y Educación (págs. 193-213). Madrid: UNED.

Ripollés, M. (2011). Aprender a emprender en las universidades. ARBOR, ciencia, pensamiento y cultura, 83-88.

Rychen, D., & Salganik, L. (2000). Definition and Selection of Key Competencies. The Ines Compendium (Fourth General Assembly of the OCDE Education Indicators Programme), 61-73.

Sobrado, L., & Fernández, E. (2010). Competencias emprededoras y desarrollo del espíritu empresarial en los centros educativos. Educación XXI, 15-38.

Listos para el Congreso Internacional de Emprendimiento y la Feria de Innovacion

Listos para el Congreso Internacional de Emprendimiento

AFIDEFeria Innovación y emprendimiento (AFIDE)Me complace anunciarte que ya estamos listos para celebrar el III CONGRESO INTERNACIONAL DE EMPRENDIMIENTO    sobre: Emprendimiento e Innovación: estrategias, desarrollo y crecimiento sostenible” que vamos a celebrar en la  ciudad Osorno (CHILE)  durante los días  28 al 30  de Abril 2015.

Se trata, de dar continuidad a los congresos celebrados anteriormente que han venido organizándose.

Desde este momento tengo el honor, en nombre de la Comisión Organizadora, de invitarte a participar activamente en el mismo. Para nosotros será un honor contar con tu presencia.

Página web: https://isse2015chile.wordpress.com/presentacio/

 

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